Frutas y hortalizas

Sembrando tomates


Sembrando tomates de frutas


Para sembrar tomates, el método más natural es sin duda preservar las semillas del cultivo anterior. Es importante que se trate de una especie de tomate orgánico, ya que los productos tratados pueden contener trazas químicas. La operación es muy simple pero requiere algunas precauciones. Tendremos que cortar nuestro tomate por la mitad cuando esté en un estado avanzado de madurez. Luego retiraremos suavemente la parte central que contiene las semillas. Lo dejaremos a un lado y lo dejaremos secar. Luego podemos enjuagar, siempre muy suavemente y evitando el chorro directo del fregadero, manteniendo las semillas en un recipiente pequeño con una capa de agua. De esta forma se formará una pátina blanquecina en la superficie que eliminaremos. Repitiendo estas acciones, si es necesario, podremos liberar las semillas de la sustancia amarillenta que las mantiene atascadas. Una vez que se completa el proceso, podemos proceder al secado completo, manteniéndolos alejados de la humedad y usándolos para la siembra posterior.

Sembrar tomates en semilleros



La primera evaluación a realizar es el tipo de tomate que hemos elegido para la siembra. Las primeras cualidades se siembran por adelantado en comparación con las demás, a partir de febrero en un semillero protegido. Como el tomate germina a una temperatura de al menos 25 ° C, puede ser necesario, además de mantener el semillero protegido, calentarlo. Puede ser útil extender una película para alimentos creando una especie de pequeño invernadero dentro del cual se garantizará constantemente la humedad. Las semillas recién germinadas no se deben humedecer directamente, pero es mejor rociarlas con un vaporizador para evitar dañarlas. Aparecerá el mapa y dentro de un mes llegará a unos 10 cm. Cuando se han formado las primeras hojas verdaderas, es decir, sin considerar las de germinación, podemos pasar a la decantación o siembra.

Suelo y fertilizacion



El suelo donde vamos a plantar nuestros tomates debe estar preparado de antemano. Trabajaremos con una excavación profunda, interviniendo al menos durante 40 cm e intentando hacer que la tierra sea lo más suave posible. Por lo tanto, podemos agregar estiércol maduro y compost casero que enriquecerá el suelo de cultivo. Será necesario esperar al menos dos semanas antes de plantar la plántula, asegurándose de que la última helada ya haya ocurrido para no arriesgarse a matar a la planta muy joven. Cuando recojamos la hogaza de tierra contenida en el semillero o en la maceta, la colocaremos en la nueva tierra, agregando un poco de tierra universal si es necesario con una operación llamada apisonamiento. Esta intervención será útil para la planta de tomate que producirá nuevas raíces.

Siembra de tomate: cuidado del cultivo de tomate



El tomate, después de que la plántula haya alcanzado una altura de unas decenas de centímetros y produzca las primeras flores, será fertilizado nuevamente con un producto orgánico listo. También será aconsejable comenzar a asegurarlo para obtener soporte. La ligadura se llevará a cabo sin apretar demasiado el tallo, que pronto crecerá en diámetro. La planta de tomate, durante todo el ciclo de vida, será desgranada. Esta práctica consiste en eliminar los chorros axilares improductivos que se crean entre el tallo y la etapa de la hoja. Las hembras son pequeñas plantas reales que crecen en la planta de tomate y le quitan alimento importante. Tendremos que eliminarlos sin hacerlos crecer demasiado, para que podamos trabajar con los dedos de la mano. El tomate puede ser atacado por enfermedades fúngicas y óxido. Se recomienda evitar los productos químicos e intervenir si es necesario con decocciones de hierba o asociar otras plantas como la albahaca que eliminan los insectos de forma natural.

Vídeo: Como Sembrar Tomate desde Semilla - Germinación en 7 días - Video Completo @cosasdeljardin (Octubre 2020).